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Miércoles 8 de julio de 2020

Santiago: La Madre de Ciudades

Sección
Políticas Públicas
Fecha de publicación
29 de junio de 2020

Santiago del Estero fue la primera ciudad fundada por los colonizadores españoles. De allí el título de Madre de Ciudades. Hacemos un recorrido por su patrimonio religioso.

La religiosidad del pueblo santiagueño, en el Norte Argentino, y su honda fe cristiana estuvieron presentes en esta provincia, al largo de su centenaria existencia. La capital guarda celosamente dos joyas únicas.

La Sabana Santa, réplica del Santo Sudario, que se encuentra en la Capilla del Convento Santo Domingo. Es un retrato de Cristo en negativo sobre el lienzo provocado por la sangre de sus heridas y los vapores que despidió el cuerpo. Es única en América y la segunda en el mundo por su fidelidad con la auténtica Sábana Santa de Turín.

También la Celda Capilla de San Francisco Solano, reconstrucción de la vivienda que ocupara en su paso por Santiago de Estero en el siglo XVI. Se encuentra, además, la casulla del Santo, que fuera bordada por los nativos junto a otros elementos personales.

La Catedral Basílica Nuestra Señora del Carmen

En 1570 se instala por primera vez este templo, Madre de Catedrales. Ese año una Bula Papal instituye allí la primera diócesis en la República Argentina. El templo actual es de 1876 se encuentra bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen, patrona de la ciudad de Santiago del Estero. Es la primera Catedral de la Argentina.

Este Monumento Histórico Nacional, se identifica por mantener un estilo neoclásico, con superposición de órdenes. En el interior se observan antiguas imágenes como el Cristo del Perdón, La Dolorosa, San Juan y el Patrono de la ciudad, Santiago Apóstol. También está el llamado el Altar Santiagueño donde se encuentran el Señor de los Milagros de Mailin y la virgen de la Consolación de Sumampa.

El Convento de San Francisco en la Madre de las Ciudades

El Convento de San Francisco es de estilo neogótico con arcos ojivales, capiteles y agujas, es uno de los templos más atrayentes de Santiago del Estero. La Orden Franciscana se asentó en la provincia en 1566. El primer templo de la Orden se reconstruyó en 4 oportunidades. La segunda construcción se localizó más al oeste y fue obra de San Francisco Solano quien la finalizó en 1593. Una gran inundación del Río Dulce hizo que se demoliera y reconstruyera en 1847. La construcción definitiva finalizó en 1853 siendo esa la tercera construcción. Las lluvias y lo salitroso del suelo hizo que la edificación se deteriorara nuevamente. Se inició así. La cuarta construcción en 1882 que finaliza el 20 de junio de 1895.

A principios de siglo XX se encargó al arquitecto José Diaz la terminación de la fachada, ornatos y las ampliaciones. El 6 de febrero de 1948 el complejo de templo y convento fueron declarados Monumento Histórico Nacional.

Características

Su planta es en cruz latina. Cuenta con tres naves, coro, sacristía y dos torres campanario. El retablo principal es de madera de pino y está laminada en oro, allí se encuentra la imagen de San Francisco Solano. La imagen es la primera que se hizo en Lima del santo después de su canonización en 1726.

El edificio guarda en su interior la celda capilla, reconstrucción del siglo XVIII de la capilla que los indígenas construyeron junto a San Francisco en el 1590. Fue aquí donde vivió durante su estancia en la Madre de Ciudades evangelizando a españoles, criollos e indígenas con la Biblia, la cruz y el violín. Modesta construcción, es una habitación con paredes de adobe y techo de paja. En ella se protegen la casulla, el cordón y la estola del santo, quien fallecería en 1610 en Perú.

En 1969 quedó inaugurado un museo de arte sacro en el claustro que une la Celda Capilla con la Iglesia de San Francisco. Aquí se exhiben piezas de los siglos XVII, XVIII y XIX. Desde el 24 de Julio de 1970 se resguarda una partícula del cráneo de San Francisco Solano que se envió desde el Convento de Jesús de Lima, donde murió. La devoción aumenta todos los 24 de julio, fecha dedicada a la festividad de San Francisco Solano.

Convento de Santo Domingo

La Orden de Predicadores o Dominicos construyó su primer templo en 1553, en una ubicación de la que no se tiene excesiva precisión. Lo que sí se sabe es que el templo tuvo que ser abandonado debido a que el gobierno los obligó a marcharse. En 1587 regresaron y para 1593 ya tenían un nuevo templo.

Ya establecidos definitivamente en la Madre de las Ciudades levantaron un nuevo templo en el año 1615 para reemplazar el anterior que ya estaba completamente deteriorado. Este nuevo templo sufrió también las consecuencias de las inundaciones producidas en la zona arrasándolo por completo, motivo por el cual los Dominicos decidieron no reconstruirlo y llevar a cabo sus cultos en una pequeña capilla.

Cuando la ciudad se trasladó hacia el oeste, la Orden en 1793 se trasladó al edificio que había pertenecido a los jesuitas expulsados en 1767, ocupando su iglesia y colegio. Como la edificación no estaba en buen estado se levantó el actual templo en 1881.

En su interior, se venera a reliquias histórico-religiosas como el Amo Jesús, la Inmaculada Concepción y la Sábana Santa o Santo Sudario de Turín. Se expone desde el 7 de diciembre de 1986 en un lateral del altar, extendida sobre una vitrina vertical, la cual pude girarse para ver ambos lados de la sabana. Durante Semana Santa la vitrina es la más concurrida de Santiago.

La Merced en la Madre de Ciudades

Los antecedentes de su existencia se remontan a partir de 1565 en un lugar no preciso de la ciudad. Fue erigida como Catedral por Bula del Papa Pío V el 14 de mayo de 1570 bajo la advocación de San Pedro y San Pablo. La llegada de Fray Francisco de Victoria en 1581 da origen a la primera Catedral no sólo para Santiago sino en la Argentina. En su dilatada historia la construyeron no menos de cinco veces.

La segunda construcción del año 1612 se destruyó a causa de un voraz incendio en 1615. Guiados por el Deán Juan Ocampo Jaramillo, con escasos materiales, el vecindario concluyó su tercera construcción y se inauguró en enero de 1617. Una inundación diez años después arrasó su frágil porte. En octubre de 1686 terminaron las obras por cuarta vez bajo la dirección de don Melchor Suárez de la Concha en el emplazamiento actual. La ciudad soportó en 1817 un terremoto que destruyó el Templo.

Pasaron 60 años hasta que se reinauguró por quinta. Las obras fueron realizadas por Agustín y Nicolás Cánepa por orden del Gobernador Don Manuel Taboada. Fue declarada Monumento Histórico Nacional por Decreto N.º 13723 del 28 de Julio de 1953.

Nuestra Señora de la Merced

Posee la Cofradía Mariana más antigua de la Madre de las Ciudades, la de Nuestra Señora del Carmen. El Cabildo la nombró Patrona el 11 de abril de 1760.

La imagen que hoy preside el altar mayor fue donada por Luis Frías y había sido originaria de Lima, Perú. Luce caravanas de oro y un prendedor que perteneció a Lorenza Urrejola de Frías. En 1950 el gobernador Carlos Juárez depositó en sus manos un bastón de mando (madera de itín, mango y puntera de plata labrada, con piedras preciosas engarzadas en oro) obsequio del presbítero Angel Agrelo.

Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa

Esta imagen la llevó Antonio Farías de Saá, quien la solicitó a un amigo del Brasil en 1630. En realidad, Saá encargo dos imágenes, esta y otra de la Concepción. Esta nunca llegó a manos del comprador porque la virgen decidió quedarse en Buenos Aires, es hoy la patrona de Argentina, Nuestra Señora de Lujan.

La Virgen es tamaño pequeño, de arcilla cocida, vestido rojo y manto azul, con Niño Jesús dormido, semi envuelto en un pañal. El altar de la Virgen luce una hermosa réplica, ambas donaciones de Gaspar Taboada.

El Apóstol Santiago

Cuando se reconstruyó el templo se invocó su protección. El altar fue donado por el gobierno de la Provincia, a principios del siglo XX.

La Cripta de los Obispos

En ella se han sepultado los restos de los Obispos Yáñez y Weimann y del Vicario Capitular Monseñor Francisco Dubrovich, desaparecido en 1971. Se conservan los restos de Juan Francisco Borges, Antonino Taboada y Manuel Taboada. Entre sus adornos se destacan las columnas salomónicas de ónix verde que luce el altar del santísimo en su capilla y el órgano que data de 1931.

La Capilla La Montonera en la Madre de las Ciudades

Su construcción es de una sola nave. Su fachada, rústica, con un viejo techo de tejas a dos aguas. Una espadaña de trazos sencillos exhibe en lo alto una cruz y en sus caladuras, dos campanas.

En su interior atesora una antigua imagen de la virgen de la Montonera. El nombre popular de la Montonera data de la época del General Antonino Taboada, cuando éste puso sus tropas bajo el protectorado de la Virgen, las que después de triunfar en la batalla de Pozo de Vargas le rindieron homenaje como patrona.

Por deudas debían rematar en 1940, la propiedad a la última sobreviviente, Doña Petronila Sotelo, y a raíz de un movimiento del vecindario se declaró Monumento Provincial el 25 de Setiembre de ese año.

La Virgen

Esta imagen que preside el altar de la Capilla, según la tradición fue traída del Perú en 1820. Su rostro es de color pálido, mide un metro y medio, se viste de raso blanco y está adornada con joyas. Luce una cabellera negra y larga. Los promesantes donaban joyas de gran valor: zarcillos de oro y piedras preciosas, coronas de plata, mantos bordados con hilos de oro, etc.

La Festividad

Los actos consistían en un novenario que debía terminar en la víspera del primer domingo de octubre y en una procesión hasta la Iglesia de La Merced.

La Virgen, ataviada con alguna de las múltiples ofrendas recibidas, iba acompañada por los fieles, con música, en medio de banderas argentinas.

Al regreso, en los patios de la familia Sotelo, sus poseedores, se realizaban brindis y se bailaba hasta el amanecer.

Convento Hermanas de Belén en la Madre de las Ciudades

El Convento lo funda Ana María Figueroa, discípula de la Beata María Antonia de Paz y Figueroa, el 25 de diciembre de 1821. La primera Capilla se construye en la Madre de las Ciudades en 1823. Con el fin de mejorar la edificación en 1898 empiezan trabajos de una segunda capilla de estilo gótico-romano manteniendo en funcionamiento la primera.

En 1903 se demuelen los últimos trabajos que amenazan caerse. En 1910 se demuele la vieja capilla que avanzaba su porte sobre la actual plaza San Martín. El actual templo lo realizó el arquitecto Aníbal Oberlander en la década de 1930 y se concluyó en 1963 en un estilo inspirado en el colonial.

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