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Lunes 18 de noviembre de 2019

Migración: interpretación del desarrollo con dimensión humana

Sección
Integración
Fecha
10 de junio de 2019

Daniel Esteban Quiroga*

Analizando los innumerables aportes de la tradición empírica, histórica-demográfica, se pude comprobar que la inclusión de las migraciones como tema de estudio en Argentina se produjo tempranamente, cuya medición prestó especial importancia a captar las particularidades de la migración internacional. Esto fue producto del protagonismo que alcanzó en el desarrollo económico y social del país, por lo que desde el ámbito de las políticas públicas se generó la necesidad de conocer su volumen a partir de la información censal.

El contexto y las particularidades de las diferentes manifestaciones de la migración (Internacional, Limítrofe e Interna), permiten plantear la discusión que la inclusión de la tipología migración interna se realizó de manera “circunstancial” o “dependiente” de la migración internacional, la que realmente interesaba o preocupaba al ámbito político.

Esta intención de conocer lo desconocido y de atribuir una importancia secundaria a lo ya conocido (migrantes internos) por parte de los encargados de poner en prácticas políticas públicas, tal vez sea lo que explique la obstrucción de la continuación lógica en la investigación sobre migración interna, campo fuertemente sesgado por la complejidad conceptual y las dificultades metodológicas para definir, medir, proyectar y obtener información básica sobre dicho proceso.

La diada migración y desarrollo humano pretende explicar el fenómeno de la migración interna no solo de manera descriptiva sino además buscar los determinantes desde la noción de desarrollo con dimensión humana, que concibe al desarrollo como proceso que combina la expansión de las libertades reales de que disfrutan los individuos: “Los seres humanos tienen derecho a elegir la vida que ellos deseen”.

Pero esta libertad de decidir dónde vivir obliga a tener en cuenta dos cuestiones: 1) considerar abandonar el lugar de origen es para muchos habitantes la mejor salida, y a veces la única, para mejorar sus oportunidades y 2) las consecuencia de esta decisión es compleja y suele cambiar con el tiempo.

Como primera aproximación se puede decir que estos traslados, que son trazados desde las regiones pobres a áreas más favorecidas económicamente, buscan modificar una situación anterior y son característica históricas propia del campo de la migración interna en muchos países, donde claramente se observa la existencia de una relación intrínseca entre la migración y factores de orden económico y social.

En tal sentido la provincia de Catamarca (y la mayoría de las provincias del NEA-NOA) manifiesta constituirse en una jurisdicción expulsora de población al ofrecer pocos escenarios que logren seducir aquellos que toman la decisión de migrar. Situación que puede ser explicada si se realiza un análisis en profundidad, donde claramente el contexto va a adquirir un protagonismo inusitado, ya que numerosas de estas situaciones deben ser pensadas no solo teniendo en cuenta las políticas económicas desarrolladas en el país a lo largo de toda la historia, sino además buscar más profundo hasta llegar a la constitución de nuestro Estado como tal.

En los censos decenales, los movimientos migratorios internos muestran claramente la profundización de las desigualdades regionales, sobre todo en la etapa de pleno proceso de industrialización sustitutiva. Las corrientes migratorias si bien continúan adquiriendo una forma circular, se evidencia que los desplazamientos se efectivizan primero entre provincias vecinas y cuando los traslados son de corta distancia migran más mujeres que hombres. Esta feminización de la migración interna varía al interior de las provincias.

La disponibilidad de una base de datos informatizada a partir de año 1970 amplia el universo de análisis. Para este censo, a la consolidación de la Región Pampeana como centro de atracción, se incorpora la existencia de una evidente selectividad migratoria caracterizada por: una población masculina, en edades jóvenes y con una instrucción básica. Esta selectividad con el paso de los años se torna aún más exigente, por ejemplo para el año 1980 si bien los migrantes registran principalmente una educación básica, pero se observa un aumento del porcentaje de migrantes que declararon haber alcanzado el nivel universitario.

El censo de población de 2001 indica que en épocas de crisis económicas, políticas y sociales, la migración interna de toda la vida se caracterizó por una mayor participación del sexo masculino, particularidad que puede responder a una estrategia familiar para reducir los riesgos que implica aventurarse a cambiar el lugar de residencia habitual. Esto posiblemente defina el mercado laboral de la época, el cual manifiesta como distintivo un desigual desarrollo y por ende una desigual demanda de mano de obra en el territorio nacional.

Basándose en la idea que el principal componente de desarrollo para una región o para una nación lo constituye su gente se puede afirmar que comprender el impacto de los desplazamientos es de gran importancia ya que permite enumerar los efectos generales del movimiento interno en el desarrollo a escala humana. Por ejemplo las provincias más pobres de la República Argentina no solo tienen la desventaja de haber desarrollado una primarización de su economía, sino que además se presentan como históricas expulsoras de población como es el caso de la provincia de Catamarca.

El análisis de algunos indicadores conocidos del nivel de vida de la población migrante permite reafirmar la ya indicada heterogeneidad que presenta nuestro país entre las provincias de atracción y rechazo. Pero la magnitud e intensidad de esta particularidad, a lo largo de la historia nacional, depende de un dinámico contexto en el que convive una relación intrínseca entre migración y factores de orden económico y social.

De esta manera cuando encontramos un área de desarrollo multipolar y tan diversificado como es el caso de la República Argentina se debe prestar atención ya que el sentido que toman los flujos de migración interna posiblemente no se deban a lugares que precisamente tengan un desarrollo humano alto.

Por lo tanto la noción de desarrollo humano propuesto, para ahondar en el análisis de los determinantes de la migración interna, permite comprobar que en la decisión interviene más de una situación y que su mayoría responde a condiciones extremas, por lo que la medida no es deliberada ni planificada. Por lo tanto pareciera ser que el lugar de nacimiento no se constituye como el principal determinante para decidir cambiar la residencia, pero si responde más intereses individuales y/o familiares.

Por lo tanto se presencia la irrupción de un nuevo paradigma que no desconoce la seducción que ejerce el mercado laboral como principal condicionante de la migración interna, sino que además reconoce un conjunto de nuevos ejes que permiten explicar el fenómeno desde la óptica de lo tecnológico, lo cultural, lo psicológico, lo espiritual, etc. Desgraciadamente la fuente de datos existente no permite explorar estos nuevos horizontes.

Se debe también señalar que esta limitación tampoco permite responder al interrogante se puede planificar desarrollo humano si se carece de los recursos humanos? En tal sentido las dos tipologías migratorias registran una importante selectividad por lo tanto no queda más que afirmar la hipótesis de que en aquellos lugares de emigración crónica, como es el caso de la provincia de Catamarca, se erosionan las bases de recursos humanos.

Por último, se observa que la búsqueda de evidencias para explicar la migración interna tiene que partir con un fuerte cuestionamiento de la fuente de datos censal, que no permite desplegar del todo la importancia del campo de estudio y mucho menos permite reflexionar sobre la vinculación del fenómeno con los procesos de desarrollo en general y con el desarrollo humano en particular.

La intención política aparece como primer determinante en la necesidad de recolectar información que caracterice la migración interna, pero también es la primera responsable, dentro de un importante grupo entre los cuales se encuentra también la academia, que algunos investigadores teoricen sobre “el ocaso de la migración interna”. Si a esta escasa intención del ámbito político le sumamos que, a la hora de publicar la información, se reduce el espectro investigado nos encontramos ante una campo que carece de una verdadera intención de ampliar el conocimiento de la movilidad humana en la República Argentina.

De esta situación se debe hacer cargo no solo el sector político, mostrando un verdadero interés sobre una temática tan actual como compleja y dinámica, por el componente social que en ella interviene, sino también los académicos que deben mostrar un sinceramiento realizando las recomendaciones pertinentes para mejorar y avanzar en la investigación desde el nivel micro al macro.

* Becario posdoctoral de CONICET en el Centro de Investigaciones y Transferencia de Catamarca - Profesor / investigador de la Universidad Nacional de Catamarca.

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