Región Norte Grande

Portal de Noticias para la Region Norte de Argentina.

Jueves 20 de septiembre de 2018

Soja: Importancia geopolítica

Sección
Opinión
Fecha
27 de agosto de 2018

Emiliano Piccolini*

La oleaginosa juega un partido de dos tiempos. ¿Cuál es el nivel de precio adecuado para el poroto? y el resultado de los conflictos comerciales y geopolíticos.

Por un lado, EE.UU. se encamina a la producción de soja más grande de su historia reciente. Según los datos del USDA (Departamento de Agricultura norteamericano) de agosto contarían con una producción de 124,1 millones de toneladas, generando un stock final récord de 21,3 millones de toneladas.

A nivel mundial, el efecto es el mismo. Estamos transitando un stock final de 105,9 millones de toneladas que, en términos relativos, nos da una relación stock/consumo (stock final / consumo + exportación) de 20,71% según sus estimaciones, representando esta relación la segunda más grande de los últimos 20 años, solo alcanzada en la campaña 2006/07.

Lo que tendríamos que aclarar es que Estados Unidos está atravesando su segundo mes crítico (agosto), con algunas zonas como el suroeste del "Corn Belt" con algo menos de lluvias y algún principio de sequía, pero con excesos y rindes récord en el centro este de la misma zona. Aún no está totalmente definido su partido, pero se encuentra entrando en el final de ese período complicado con muy buenas perspectivas.

Por otro lado, desde inicios de marzo se desató una guerra comercial entre Estados Unidos y el gigante asiático, China. El mismo se inició por el déficit comercial que tiene hoy en día Estados Unidos de 370.000 millones de dólares anuales con su socio.

Esta situación se vio acentuada por los últimos alegatos del presidente americano respecto a que, China no compite de manera leal dado sus movimientos del tipo de cambio para favorecer su intercambio comercial.

Todo esto derivó a que entrarán en vigencia las primeras sanciones a China de parte de Estados Unidos, por 34.000 billones de dólares en tasas de importación, a bienes del sector tecnológico.

Por su parte, el gigante asiático golpeó al núcleo de los votantes de Trump, los "farmers", imponiendo un arancel del 25% a las importaciones de soja americanas, dentro de las medidas que publicó para equiparar la sanción americana.

Lee también Continúan las críticas por el freno a la baja de retenciones

Esto frenó los embarques norteamericanos a su socio, quedando un barco en las costas asiáticas que descargo la semana pasada después de 60 días de demora con su arancel al ingreso.

Hay que tener en cuenta que, este año, China importará 97 millones de soja de las cuales EE.UU. abastece entre el 30%-35%, es decir, esto está ocasionando un conflicto en los productores americanos que vieron como desde el inicio del conflicto los precios se desplomaron 80 dólares por tonelada.

Ante esto, Trump activó un posible seguro de precio sostén por 12.000 millones de dólares. Más aún, ha negociado un entendimiento de no imponer aranceles mutuamente con la Unión Europea, generando mayores exportaciones para este destino y tratará de aplicar nuevos aranceles, hasta los 200.000 millones de dólares, que pueden entrar en vigencia en septiembre.

El marco arancelario, antes mencionado, está ocasionando ciertos ruidos en el mercado interno del país asiático: por un lado, los márgenes de procesamiento están en su peor momento ya que cuentan con una capacidad instalada de 140 millones de soja de las cuales tienen en uso solo el 60%, y se estima que este año empeorará.

A la vez, el gobierno chino está presionando a las empresas para que no compren soja americana, cuyas importaciones vienen casi frenadas desde mayo, ocasionando que sea más caro contar con el poroto de soja que ahora demandan a Brasil, único país con capacidad de abastecer a China dado el proceso de seca sufrido por Argentina, que prácticamente nos dejó afuera del mercado de exportación de poroto.

En el plano local, estamos con una situación de coyuntura de distorsión de la variable precio, donde en dólares cae, pero en pesos se mantiene dada la inestabilidad cambiaria. A la vez, el productor ha vendido con precio fijo en mucha mayor proporción que la campaña anterior, se estima que se comercializó el 53% versus el año pasado que alcanzó sólo el 42%.

Sumado a ello, el temporal que afectó a la oleaginosa ocasionó que el productor entregara mayor producción de cosecha que en otras campañas para desprenderse del grano dañado, generando que en los últimos 30 días haya disminuido la necesidad de los procesadores de adquirir mercadería.

Por esta causa, se produjo una baja de 20 dólares en el corto plazo, que no ocurrió en Brasil o EE.UU., sin que ello impida a los industriales recomponer su margen de molienda que se encontraba negativo.

Por ahora se jugaron 45 minutos del partido y faltaría el segundo tiempo. Estamos ante un escenario adverso de precio en el plano internacional, pero no concluyente. Aún faltan muchas definiciones, por ejemplo, si EE.UU. puede capitalizar mayor procesamiento interno de soja con un uso superior que genere mayores exportaciones.

Otro punto es como continuarán las relaciones comerciales entre EE.UU. y China con sus implicancias en el mercado de las materias primas y como se terminarán de definir las siembras en Brasil en cuanto a superficie. De igual manera que en Argentina. Sumado ello, jugará un rol fundamental el factor climático sudamericano que empezará a impactar en las cotizaciones venideras.

Como mensaje final, tenemos que quedarnos con una mirada positiva de los precios de la soja disponible y pensar en vender e invertir en compra de "call Noviembre", por si el mercado retoma la senda alcista. Mientras que, para la cosecha nueva, como primera medida habría que calzar ventas contra la compra/financiación de insumos, que es sabido que está buena la relación de insumos.

* AZ Group - Especial para Chacra.

Buscador

Envíe esta noticia a un amigo

Puede enviar la noticia a varias personas separando las direcciones con comas.

Desarrollado por 27Sur