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Viernes 22 de septiembre de 2017

El desafío de cargar más bioetanol en el auto

Sección
Integración
Fecha
14 de junio de 2017

Diana Duvivier *

El desarrollo del bioetanol representa una gran oportunidad de negocios, pero deben preverse los impactos ambientales y sociales para obtener mayor bienestar para todos.

A 9 meses de la presentación formal de la Mesa Nacional para la Gestión Sustentable de la Vinaza Sucro-alcoholera, se esperan las propuestas que den una solución de fondo al tema del residuo líquido del procesamiento del bioetanol de la Caña de Azúcar. El desafío ahora es conseguir que el desecho se transforme en algo útil, un subproducto que permita mejoras y en contemplación del interés de todos. Una mirada estratégica e integral, mayor eficiencia y resolución de problemas, que a la larga afectarán la producción y la vida. En suma, políticas públicas y prácticas privadas para un desarrollo sustentable que también beneficie al productor y al consumidor.

La implementación de los biocombustibles nació mundialmente como una estrategia para aumentar el ingreso de los productores agrícolas. Además, contribuye a la independencia y seguridad energética y a una producción más limpia por ser alternativa al uso de recursos no renovables y aportar a la reducción de emisión de CO2 y a la mitigación del calentamiento global; multiplica empleos, impulsa las economías regionales, etc. . El Bioetanol se produce por la fermentación y destilación de féculas, cereales y azúcares y se usa como combustible solo o en mezcla con nafta en diferentes proporciones. Para no influir demasiado en la suba del precio de los alimentos, se utilizan diversos cultivos además del maíz u otras amiláceas ( almidones) como papa, mandioca, arroz, etc. extendiéndose hacia la caña de azúcar, remolacha, sorgo, o productos de segunda generación, a partir de materias lignocelulósicas, como hojas, madera y residuos forestales y de otras plantas y otros desechos. En 2006 se sancionó en nuestro país la Ley 26.093 de Uso de Biocombustibles y en 2008 se creó el Programa Nacional de Biocombustibles de la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería Pesca y Alimentos. (Ledesma se sumó al Programa en el 2010).

Usos comparados

En Argentina se produce el alcohol anhidro a partir del maíz y de la caña de azúcar y se determinan precios y cupos de entrega de bioetanol a las petroleras, para la mezcla obligatoria con las naftas en una proporción de 12% ( E12). Los 2 últimos puntos fueron agregados en 2016 por la actual gestión de gobierno.

En Brasil se puede optar por el uso de bioetanol puro sin mezclas, contándose con motores aptos para el uso alternativo o de “combustible flexible”. Según Bloomberg News los consumidores optan por éste por ser 70% más barato que la nafta, aunque con 30% menos de potencia o eficacia. Cosan SA produce y comercializa por medio de Raízen y es copropietaria de la más grande procesadora de caña de azúcar mundial con Royal Dutch Shell PLC. Según su propia presentación, Raízen Energia es la principal compañía fabricante de etanol de Caña de azúcar de Brasil y la mayor exportadora individual de azúcar de caña en el mercado internacional. Raízen Combustiveis es la tercera mayor distribuidora de combustibles de Brasil; posee más de 6.000 puestos para la distribución y habría presentado ofertas para las 628 estaciones de servicio de Shell en la Argentina.

Hay diversos aspectos que juegan en la demanda del producto: el precio del petróleo y el lobby de las compañías petroleras, el clima y las cosechas en los diversos puntos productivos, el precio de la soja, la cantidad de tierras disponibles, los aranceles de importación en cada país, el impulso del gobierno por una determinada motorización automotriz, etc. todo lo cual compite por la estrategia de las autoridades y la decisión del productor en sembrar para combustible. Aún con el interés del gobierno nacional en propiciar la explotación del litio y de los automotores eléctricos o el planteo del hidrógeno como el más excelente de las opciones ecológicas, los biocombustibles, especialmente el biodiesel y el bioetanol, siguen siendo una buena opción de negocio, aunque éste último hasta ahora alcance sólo el mercado interno.

En el marco del Plan Belgrano, a principios de 2016 se firmó el acuerdo para la distribución del cupo de 2% de aumento para el alcohol de caña para mejorar la economía regional principalmente de Salta, Tucumán y Jujuy (alcanzando un 12% de corte) incorporando 160 millones de litros anuales del producto para mezclar con las naftas, con 50 mil empleos directos e indirectos en esas provincias y un ingreso de más de 1600 millones de pesos, según estimaciones del Ministerio de Agroindustria. La Secretaría de Energía está en tratativas con la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) ya que a partir de un corte de 15% se necesitan calibraciones. Se espera poder otorgar los cupos a las empresas con el objetivo de un 25% de corte para 2018 a partir de maíz y de caña de azúcar, lo que implicaría el doble de etanol del consumido hoy. De aquí la necesidad de planificación para que se produzca en mejores condiciones y elaboración de las normativas pertinentes.

Algunos problemas a solucionar

A este respecto, resurge la importancia de acompañar el aumento de la producción con un plan consensuado para el tratamiento de la vinaza que derivó en los conflictos judiciales por la contaminación de la Cuenca Salí Dulce. Se alcanzó el punto más tenso cuando en 2010 Santiago del Estero entabló su demanda a Tucumán y cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación obligó al Monitoreo Ambiental Permanente junto al Comité Interjurisdiccional de la Cuenca del Río Salí Dulce para revertir la situación del desastre ecológico que se había detectado. Una medida provisoria, pero que necesita una solución de fondo, para la que se ha presentado oficialmente en setiembre de 2016, la Mesa Nacional para la Gestión Sustentable de la Vinaza Sucro-Alcoholera en la que participan Santiago del Estero, Tucumán , los Ministerios Nacionales de Ambiente y Desarrollo Sustentable, de Producción, de Energía y Minería, de Agroindustria y de Ciencia y Tecnología, el Plan Belgrano, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria(INTA) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), los ingenios tucumanos y los de Salta y Jujuy.

En Argentina, el Lic. Diego Moreno, biólogo y ex Director de Vida Silvestre (entidad asociada a la Organización Mundial de Conservación WWF) y actual Secretario de Política Ambiental, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Ambiente de la Nación está abocado a estas temáticas y afirma que se calculan 9 litros de vinaza por cada litro de alcochol de caña. Según Publicaciones del INTA, ( Alejandro Valeiro y Rocío Portocarrero, EEA INTA Famaillá; Gestión de las Vinazas Sucro-Alcoholeras en Brasil) se generan en Brasil entre 10 y 15 Litros, llegando a los 20 litros sumando el bioetanol de 2º generación a partir del bagazo y el residuo de la cosecha. En 2016 se cosecharon 9 millones de hectáreas brasileñas de caña (CONAB, 2016), destilándose alrededor de 30.000 millones de litros de etanol. De ahí la prohibición de lanzar la vinaza a las cuencas hidrográficas y la práctica de fertiirrigación, la adición de vinaza al suelo, aconsejada desde 1950 en Bruselas, en ocasión del Congreso Internacional de Industrias Agrícolas. La biodigestión y la concentración, resultarían antieconómicas y requerirían subsidios. La vinaza favorece la actividad biológica y la retención de humedad, mejora la porosidad, los niveles de potasio y la conductividad eléctrica, aunque con algunas limitaciones, según la proporción, el tipo de suelo y el cultivo.

A este respecto, desde 2007 hubo iniciativas de parte de Proyectos Federales de Innovación Productiva-Eslabonamientos Productivos (PFIP-ESPRO VINCULADOS)- Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación con ensayos de combustión de vinaza con bagazo y residuo de cosecha de caña en el Centro Azucarero Regional Tucumán en 2013. En el año 2014 el entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología impulsó y financió el proyecto en el que Ledesma, Tabacal y San Isidro junto a la Fundación Jujuy 3000 demostraron que la vinaza es un residuo o efluente con el que se puede generar biogás. Desde fines de 2012 Jujuy , Las Universidades y el Ministerio de Ciencia Provincial desarrollaron el proyecto de industrialización de residuos líquidos, especialmente las vinazas por su valor energético. Y otros proyectos consiguieron la producción de fertilizantes y el recupero de agua para riego.

Esto demuestra que el Ministerio de Ciencia y Tecnología puede ser de gran ayuda para la investigación y desarrollo de innovaciones tecnológicas para alcanzar soluciones concretas. Igualmente, teniendo tan cerca a Brasil, en su carácter de 1º productor y exportador de bioetanol y de caña de azúcar, podemos transferir y analizar conocimientos, experiencias, prácticas, tecnologías y normativas orientadoras ( Norma Técnica P 4231/ 2005). La disposición de las vinazas en los suelos cañeros que las generaron es la alternativa más utilizada internacionalmente, aún teniendo en cuenta los distintos tipos de suelo y las variedades de cultivo. La reducción de costos en relación a fertilizantes químicos potásicos y los costos de transporte de fertilización con vinaza deben ser tenidos en cuenta a la hora de la determinación e implementación.

Situación actual y Perspectivas

En el orden internacional, el reciente anuncio (1-6-2017) del retiro de USA del Acuerdo de París firmado en Diciembre de 2015 y su abandono del calendario de reducción de emisiones, afectará la política climática a nivel global. Además, las expectativas sobre el hallazgo de un nuevo material, el tetrámero de cobre, que se utilizaría para convertir el dióxido de carbono en combustible y solucionaría la contaminación, según científicos de Departamento de Energía de ese país y los ensayos para transformar algas en petróleo, etc., nos dan una idea de los cambios que se avecinan.

En el orden regional, se plantean distintas alternativas en el uso de los biocombustibles y se espera el Simposio bianual que se realizará en el mes de julio en el país vecino sobre la tecnología de producción de la Caña de azúcar y la importancia del sector sucro-energético en la economía brasileña. Este último viernes 9 de junio de 2017 el Ministerio de Ciencia y Tecnología del país vecino informó que es el primero en permitir la comercialización de caña transgénica, desarrollada por el Centro de Tecnología Cañaveral. Se trata de Cana Bt ( bacillus thuringiesis), con gen que da resistencia a la broca, gen ya utilizado en soja y maíz, por lo que aumentará los rindes y calidad de sus cultivos. Recordemos que en Argentina la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eanoc) de Tucumán, después de años de experimentación, en 2015 ya tenía lista científicamente una caña transgénica resistente al glifosato y a punto de ser presentada, pero el Centro Azucarero Argentino se habría opuesto a su comercialización.

A nivel local, las Minidestilerías cordobezas para producir etanol de maíz y alimento animal en el lugar de cosecha, automáticas y de operación remota, las cuales fueron premiadas en la Expoagro 2017, nos auguran desarrollos tecnológicos y capacidad innovadora de mejora contínua en la eficiencia y el rendimiento de las actividades económicas agropecuarias. Los reclamos de cañeros presentados en la Mesa Sucro-alcoholera para solucionar la fórmula de participación en la producción de alcohol lograron en la última reunión un principio de acuerdo con las instituciones más representativas del sector industrial de Tucumán, según declaraciones del Ministerio de Agroindustria.

Las proyecciones para el sector bioenergético son de crecimiento de demanda, por lo que habrá que concentrarse en una oferta sustentable , con inversiones, normativas adecuadas e incentivos. La eficiencia energética (EE) se alcanza al calcular la energía obtenida dividida la energía invertida para obtenerla lo cual debe ser menor a 1. El World Energy Council (WEC) advierte sobre la insostenibilidad del actual desarrollo económico en los aspectos sociales por la exclusión, la pobreza y la falta de empleo o precariedad, la contaminación del ambiente y el abuso de recursos no renovables.

En este sentido, a través del Decreto 9/ 2017 el Presidente de la Nación Mauricio Macri declaró a 2017 como el año de las energías renovables, como generadoras de electricidad y usos térmicos, impulsando las fuentes de energía limpias y amigables con el ambiente. Extendiendo el concepto a otros tipos y usos de los combustibles biológicos, los productores agrarios y los establecimientos industriales tienen una responsabilidad pendiente, especialmente en el tema del etanol y una gran oportunidad comercial. Sería bueno que los dos eslabones de la cadena comúnmente más castigados, los productores y el bolsillo de los consumidores argentinos se vean más beneficiados a la hora de cargar el tanque de sus vehículos con agroenergías.

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